El cuidado de la microbiota intestinal en verano es importante porque los cambios de rutina, los viajes, el calor, las comidas fuera de casa, el alcohol o los cambios en la alimentación pueden alterar el equilibrio de las bacterias intestinales.

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino y que participan en funciones como la digestión, la barrera intestinal, el sistema inmunitario y la regulación del metabolismo.

Los probióticos no disminuyen automáticamente en verano, pero algunos factores propios de esta época pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal y reducir la cantidad o actividad de algunas bacterias beneficiosas.

Las causas más frecuentes son:

Cambios en la alimentación

En verano es habitual:

  • Comer más fuera de casa.
  • Aumentar el consumo de alcohol, dulces, helados o alimentos ultraprocesados.
  • Reducir la ingesta de verduras, legumbres y fibra durante vacaciones.

La fibra es el “alimento” de muchas bacterias beneficiosas; al consumir menos, algunas poblaciones pueden disminuir.

Calor y conservación de alimentos

Las altas temperaturas favorecen cambios en los alimentos y aumentan el riesgo de:

  • Gastroenteritis.
  • Diarreas por bacterias o virus.
  • Alteraciones temporales de la microbiota.

Además, algunos probióticos presentes en alimentos fermentados pueden perder viabilidad si se almacenan mal.

Viajes y cambios de rutina

Viajar puede modificar:

  • Horarios de comidas.
  • Tipo de alimentos.
  • Calidad del agua.
  • Exposición a nuevos microorganismos.

Estos cambios pueden producir desequilibrios intestinales temporales.

Más consumo de antibióticos en algunas situaciones

Si aparece una infección y se toman antibióticos, estos pueden reducir tanto bacterias perjudiciales como beneficiosas, alterando la microbiota durante semanas.

 

Estrés, falta de sueño y cambios de horarios

Aunque el verano suele asociarse a descanso, algunas personas tienen:

  • Menos horas de sueño.
  • Más estrés por viajes u organización.
  • Cambios de horarios.

El eje intestino-cerebro hace que estos factores también influyen en la microbiota.

¿Cómo mantener una buena microbiota en verano?

  • Comer variedad de frutas y verduras.
  • Mantener fibra diaria.
  • Tomar alimentos fermentados si se toleran.
  • Beber suficiente agua.
  • Evitar abusos continuados de alcohol y azúcares.
  • Mantener actividad física y buen descanso.
  • Tomar probióticos en cápsulas durante el verano es una buena opción para evitar molestias gastrointestinales en esta epoca tan bonita

Visitanos y te ayudaremos a elegir el que mejor se adapte a tu necesidad.

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